Saltos
Realizar saltos a caballo puede resultar una actividad de equitación muy excitante pero también muy riesgosa si no te sientes seguro en el control de su andar, sea en paso, trote o galope. Es por eso que una vez que manejes bien los distintos movimientos del andar de tu caballo recién puedes sentirte preparado para iniciar un entrenamiento en saltos.
El primer paso: subir los estribos de tu montura uno o dos puntos. Trata de practicar durante poco tiempo dado que tus movimientos al ser de aprendizaje pueden llegar a aburrir a tu caballo, y además intenta finalizar tus prácticas luego de algún logro (eso funcionará de incentivo tanto para ti como para tu caballo). Algunos ejercicios:
- Colocá las barras de salto en el suelo a una distancia de aproximadamente un metro y medio. Practica pasando sobre las barras sin tocarlas inclinándote levemente hacia delante.
- Coloca una mayor cantidad de barras y ahora practica los movimientos de salto pero trotando y buscando sostener un ritmo constante al cruzar por el centro de las barras sin tocarlas.
- Si ya te sientes seguro puedes entonces intentar tu primer salto. Coloca a una altura considerablemente baja la última barra alejada de la serie completa de barras. Realiza el ejercicio como el anterior intentando saltar el caballete en la última barra.
Así comenzarás a entrenarte y de apoco cada vez podrás aumentar más la cantidad de caballetes en las barras. Los caballetes están construidos con trozos de madera de 75 cm de largo con 7x7 de base cruzados con un trozo de tronco de 3 metros entre las dos cruces. Pueden utilizarse en diferentes combinaciones, todo en función de lo entrenamiento sobre las barras.
Los movimientos de los saltos a caballo:
- el primer movimiento consiste en la aproximación hacia el salto. Durante este movimiento debes tratar de permanecer derecho sobre y mantener la posición de salto permitiendo a tu caballo que baje la cabeza y des esta forma calcule con mayor precisión la altura y posición de salto.
- Para el despegue controla tu posición inclinándote hacia delante sin levantar tus pies de los estribos y manteniéndote seguro en la montura. Así en el movimiento del caballo tu permanecerás sobre él y no te dejará atrás. Puedes ayudarte moviendo tus manos sobre las riendas hacia delante.
- Una vez en el aire pasando sobre la barra mantén tus piernas hacia delante con las rodillas pegadas a la montura evitando desequilibrar a tu equino. Esto es así dado que tu caballo toca el suelo con sus miembros anteriores plegando las patas traseras para poder pasar sobre la barra.
- El aterrizaje luego del salto a caballo suele llevar consigo una sensación de impacto por eso trata de subir la cabeza de tu equino y su cuello para ayudarlo a recuperar el equilibrio. Cuando ya está en suelo ayuda a tu caballo a recuperarse del esfuerzo realizado moviendo tus hombros y tu asiento hacia atrás.
- Para concluir tu salto a caballo acompaña con tu cuerpo el movimiento de las piernas delanteras al emprender la primer zancada luego del salto. Recuerda que cuanto más fluido y suave sea el ritmo de ambos, mejor resultará el salto. Además puedes buscar un caballo experimentado en estos movimientos para mejorar tu entrenamiento.
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